Qué está pasando

Qué está pasando Fundación Filia

Según cifras publicadas por del Instituto Nacional de Estadística, durante el año 2016 se produjeron un total de 101.294 casos de nulidad, separación y divorcio. El 76,6% fueron de mutuo acuerdo, y el 23,4% restante, divorcios contenciosos. Se estima, por parte del sector profesional incumbido en situaciones de esta naturaleza, que estos casos absorben el 90% de los recursos del sistema judicial. De ahí, su demora en resolver los procedimientos, acumulando más víctimas de niños cada año. Estos casos son los que llamamos de Alta Conflictividad.

Pero… ¿Cuántas familias se ven afectadas por esta situación sin haber pasado por la Iglesia o el Juzgado? ¿Cuántos hijos hay en cada familia rota?

La ruptura de pareja con hijos menores es una de las situaciones más estresantes que podemos vivir, especialmente, cuando se llega a un enfrentamiento judicial.

Las decisiones sobre pensiones alimenticias y vivienda suelen ir por delante de la protección al menor. De hecho, en la Alta Conflictividad suelen ser utilizados para negociar los bienes.

En muchas ocasiones, los hijos se encuentran inmersos en problemas de adultos y se ven obligados a tomar partido por uno de sus progenitores.

Los limitados recursos de los equipos Psicosociales de los Juzgados y de los Servicios Sociales dan lugar a grandes dilaciones en los procesos judiciales, en los que los niños pueden perder la relación con uno de los progenitores y por extensión de su familia.

Al final, los menores afectados llegan a la mayoría de edad sin haber recibido la protección legal necesaria desde el momento que se detectó el problema y sin ningún tipo de contacto con el padre o la madre que, resignados a una vida rota, mantienen la esperanza de que algún día esos hijos, tal vez ya adultos, se den cuenta de todo lo ocurrido.